El Volkswagen New Beetle que se puede ver en imagen, ha sido modificado para utilizar gas metano además de gasolina. La energía para el metano puede provenir de muchas fuentes, en las cuales entre ellas está la descomposición de excrementos humanos.

El modelo es un desarrollo de Mohammed Saddiq, que comanda la empresa GeneCo, proveniente de Bristol, Inglaterra.
Este desarrollo es llamado Biogás y después de pasar por varias filtraciones, el producto ya está listo para ser utilizado. No se trata simplemente del excremento humano a secas, sino que pasa por varias etapas para poder ser usado por el automóvil.

El motor de este modelo es un 2.0 litros de 115 CV modificado para funcionar tanto con gasolina convencional de 95 octanos como con biogás.
La ventaja de este motor radica en que tiene mayor autonomía y que funcionando con el biogás, la emisión de CO2 por km es mucho menor. La única desventaja es que el baúl pierde capacidad. El consumo se describe de esta manera: con 70 hombres es suficiente para que el coche recorra 16.000 km.

La idea es extraña y poco convencional, pero toda prueba que se pueda hacer siempre es bienvenida. Todo lo que faltará saber es si es sustentable en el tiempo y si las empresas y gobiernos están interesadas en pagar por su desarrollo.
Vía / Worldcarfans / Swns



